
Hoy visitaremos "el taller" de fruta que tenemos en nuestro SUM (Salón de Usos Múltiples" para dar a conocer a nuestros alumnos la variedad
de frutas disponibles en los mercados y la conveniencia de su asiduo consumo.
En botánica,
el fruto es el órgano procedente de la flor, o de
partes de ella, que contiene a las semillas
hasta que estas maduran y luego contribuye a diseminarlas.[1]
Desde un punto de vista ontogenético,
el fruto es el ovario desarrollado y
maduro de las plantas con flor. La pared del ovario se
engrosa al transformarse en la pared del fruto y se denomina pericarpio,
cuya función es proteger a las semillas. Con frecuencia participan
también en la formación del fruto otras partes de la flor además
del ovario, como por ejemplo el cáliz o
el receptáculo.[2
El objetivo de este taller es darles a conocer los beneficios que nuestro cuerpo obtiene de su consumo.
La vitamina que más abunda en las frutas es la C,
y lo que es importante de
esta vitamina, es que nuestro organismo no la sintetiza, por eso la
alimentación debe proveerla.
La cantidad de
vitamina
C en la fruta es muy variada,
siendo los kiwis, las fresas, las frambuesas y los cítricos quienes
gozan de mayor contenido.
La
vitamina C tiene un alto poder antioxidante, con lo que se
convierte en
protectora de los tejidos y células de nuestro organismo.
La
vitamina
C, debe reponerse día a día a través de alimentos,
puesto que no se acumula en el organismo, y su exceso es eliminado en la
orina.
También se destruye muy fácilmente, por altas temperaturas, cocción,
aire y luz. Por eso lo mejor es
consumir frutas crudas para así asegurarnos la ingesta máxima de
vitaminas.
Los principales componentes de la fruta
son:
- Agua: Es el principal componente de la fruta.
Aproximadamente por cada 100 gramos de
fruta, consumimos 80 a 90 gramos de agua.
Por lo tanto comer fruta, desde un punto de vista de hidratación, es
casi como beber agua.
Sin embargo, en caso de ciertos regímenes alimenticios se debe tener en
cuenta su contenido de azúcar.
- Hidratos
de carbono: la fructosa es el azúcar de la fruta.
Como la
fructosa es un monosacárido,
el organismo la absorbe y asimila rápidamente. Por eso decimos que las
frutas son una fuente de energía instantánea.
Los hidratos también están presentes glucosa y la sacarosa.
- Fibra vegetal: Cada 100 gramos de fruta suponen consumir alrededor de 2
gramos de fibra.
La pectina, un tipo de fibra altamente beneficiosa para el
organismo, es la que se encuentra mayoritariamente en las frutas.
- Sales minerales:el
consumo de frutas de manera diaria ayuda a regular el equilibrio
mineral
en el organismo. Contienen un alto nivel de potasio y baja
cantidad de sodio.
También aportan magnesio
y algunas calcio.
- Ácidos orgánicos y aromas: esos ácidos son normalmente
tolerados por nuestro organismo, excepto en situaciones
especiales donde debemos recurrir a aquellas frutas con bajo contenido
de ácidos orgánicos.
- Vitaminas:las
frutas nos aportan grandes cantidades de vitaminas, ya que son
especialmente
ricas en betacarotenos,
poderosos antioxidantes
que nos protegen las mucosas y la piel.
Nos detendremos un poco más en el estudio de los
FRUTOS CARNOSOS
A.2.1. DRUPA: fruto carnoso que se caracteriza porque no todo el
pericarpo es carnoso sino que el endocarpo es leñoso. Melocotón,
almedra.
A.2.2. BAYAS: fruto enteramenten carnoso: Tomate.
A.2.3. HESPERIDIO: fruto carnoso (tipo de baya) que produce una
pulpa que separa los lóculos de las semillas. El tabique es de origen
endocárpico. Tiene gajos. Ej cítricos.
A.2.4. PEPÓNIDE: es carnoso pero las semillas quedan pegadas a las
paredes y el centro vacío. Ej: melón, sandía, pepino; en general las
cucurbitáceas.